LUIS SÁENZ DE LA CALZADA: Un ensayo biográfico

LUIS SÁENZ DE LA CALZADA: Un ensayo biográfico

En la Residencia de Estudiantes de Madrid  el lunes 10, y en la biblioteca Azcárate de la Fundación Sierra Pambley  de León el jueves 13 de diciembre,  se presentó el ensayo  sobre Luis Sáenz de la Calzada,  escrito por el también pintor leonés Adolfo Álvarez Barthe.

No podrían haber sido otros los escenarios elegidos, teniendo en cuenta la  vinculación del artista leonés con las dos instituciones, tan determinantes ambas, en su formación.

El ensayo de Barthe aborda con  habilidad todas las aristas de la vida y  la obra de Calzada  pero, sobre todo,  contextualiza su  figura. De este modo, la lectura de este libro sumerge al lector en un recorrido intelectual que va desde el nacimiento de la Institución Libre de Enseñanza y  su influyente krausismo pedagógico hasta la muerte de Sáenz de la  Calzada en 1994,  pasando, desde luego, por  los años  fundamentales de la Residencia de Estudiantes, donde  formó parte de la que fuera  la generación de creadores e intelectuales más brillante y fecunda  del siglo XX español; el periodo de escenógrafo y actor en La Barraca de Lorca, la posguerra en el Teatro Nacional y los largos años del franquismo,  a propósito de los cuales se ha hablado del “exilio interior” de Calzada,  no sin cierto reduccionismo,  que Barthe  nos aclara.

Álvarez Barthe construye su ensayo biográfico sobre Calzada en torno a tres ejes; a saber:  la cronología vital,  el contexto histórico artístico y las primeras vanguardias a las que se adscribe su obra y la simbología del lenguaje pictórico de Calzada. 

A partir del primero, conocemos que Calzada fue pintor, actor,  médico estomatólogo, biólogo, profesor de universidad y poeta, es decir, artista y científico, y tan poliédrica y humanista  personalidad no dejó de ser productiva nunca. Ni siquiera renunció a su  compromiso social, que por razones obvias no pudo ser político, durante los años de la dictadura de Franco. 

De acuerdo con el segundo , sabemos que, en la  Residencia de Estudiantes,  Calzada  estudió, conoció  y tomó contacto con artes y ciencias, con  tradición y   vanguardia. Y de las primeras vanguardias,   aunque se reconocen  en su pintura casi todas o su particular realización de todas-escuela de Vallecas, cubismo, surrealismo… -es la Pintura Metafísica  a la que mejor se alinea su lenguaje de pintor que fue, además, científico. 

Finalmente, a través del  tercero de los ejes que articulan este ensayo,   nos adentramos en los símbolos recurrentes en la pintura de Sáenz de la Calzada: arlequines, ángeles, rostros de mujer, animales, durmientes… Barthe  nos guía para reconocerlos e interpretarlos  en la pintura del artista, y  de nuevo, desde la tradición de la que forman parte.

Podríamos decir que, formalmente, esos tres ejes vertebran una geometría sin fisuras en la que  narración, argumentación, descripción, erudición y exhaustividad de fuentes y citas dan sus frutos en un ensayo de extraordianario rigor intelectual.  Dicho ensayo biográfico conforma el relato esencial sobre Luis Sáenz de la Calzada,  y por ende,  es imprescindible también cuando de lo que se trata es de acercarse a las vanguardias artísticas de la primera mitad del siglo XX español.  Y en aquellas partes en las que el discurso fluye en clave de metáfora,  es, además, excepcional y brillante.  Quizá sea porque lo que  sustenta este libro es  un “diálogo” profundo entre  pintores que han sido llamados  a ser, los dos,  “correas de transmisión”,  esto es, cuando  “importa  lo que se recibe,  cómo se recibe y , después, lo que se destila”.

Álvarez Barthe, A. (2018). Luis Sáenz de la Calzada: un ensayo biográfico. León, Eolas Ediciones.

 

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